16 mar 2007

Semi biografia sin titulo

"El lugar de mis sueños”, había dicho Kumar cuando atravesó las puertas de la ciudad.

Le habían dicho que en aquella ciudad había una fuente que curaba las enfermedades, Kumar había viajado desde muy lejos con la esperanza de curarse una enfermedad del alma, de esas que no se ven pero duelen hasta los huesos.

Kumar había prendido muchos inciensos junto a sus amantes, perdiéndose en el seductor aroma de su perfume, pero a la mañana siguiente siempre descubría que el incienso llenaba el ambiente de un humo cegador, y que al final solo quedaban cenizas ensuciando su cuerpo, su corazón, su vida.

En la ciudad había templos y santuarios, donde la gente solía soñar que alguien mas hacia lo que ellos no podían o no querian hacer. Kumar sintió asco, y decidió seguir caminando en busca de la fuente, cuyas aguas se decía, pasaban por siete montañas, lo que hacia que un poco de esa agua estuviera llena de vida y poder.

Sin embargo, la fuente no hizo nada en absoluto, Kumar aun sentía el olor a quemado de los inciensos que había ardido sobre su cuerpo.

Kumar había regalado tantos abrazos, tantos besos, pero habían sido tan frágiles, fugaces y finalmente efímeros, el fuego de la pasión incendiando todo a su paso, mas el fuego en el corazón agonizando.

Kumar merecía, necesitaba, algo mas que los inciensos y la fuente mágica para curar su mal.

Un día Kumar conoció a una hermosas mujer, y noto asombrado, que sus inciensos tenían un aroma mucho mejor que los que tenia en su casa, creyó que era el aire de la ciudad, pero pronto se dio cuenta de que era la esencia, Yaolivh se llamaba ella, y en su corto paso por aquella ciudad Kumar recordó lo que se siente querer despertar junto a alguien y no solo querer dormir.


“Nada es para siempre” recordó Kumar la ley de la vida, pero estaba feliz por ello, sus penas, su abandono, parecían acercarse a su fin, Kumar ya pensaba en la siguiente parada de su viaje, por que en esta ciudad no solo había encontrado el lugar de sus sueños, también vio a la mujer de sus sueños.

A lo lejos, pasaba silente el cortejo fúnebre de la ramera del pueblo....

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