21 may 2007

Carta a una señorita en San Luis

Querida Ana:

he perdido la cuenta de las veces que he tratado de ganarme un lugar en tu corazon, y tal vez sea por que no te imaginas que desde aquella noche en que senti que era el inicio de los tiempos, no te puedo olvidar.

¿Y como podria decirtelo? si solo nos vimos un par de veces y tal vez apenas me recuerdas, demonio0s, sueno como un adolescente enamorado de su maestra y mas bien yo diria que si eres mi maestra, la sacerdotisa de la vida que me regalo un sueño.

llego un momento en que deje de rezar, y fue entonces cuando encontre las cosas mas valiosas que han cruzado por mi existencia, como el extasis de una oracion, ahora encuentro estar contigo, me aferro a buscarte, a aferrarme a tu recuerdo.

Cuando supiste lo que sentia, en aquel entonces, los años de mi juventud imprudente y vacia, sin duda alguna aquel episodio aun vive en tu memoria, y no sabes cuanto deseo que lo olvides para que puedas conocerme, ahora ya, sin aquellos dilemas de adolescencia.

Por que tu no sabes lo que provocaste en mi aquella noche, me permitiste ver la realidad tangible de la perfeccion, la fuerza que deriva de la union, el poder que tienen las palabras, y como deben usarse.

mas una vez, esperare en el cafè a que aparezcas....

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